
(Foto: Huancayork times)
Miles de trabajadores de la empresa Doe Run, apoyados por la población de la ciudad de la Oroya, han iniciado el día de ayer un paro indefinido exigiendo al Estado que intervenga en la solución del conflicto que tienen con la empresa minera. Los trabajadores demandan el cumplimiento de los compromisos laborales por parte de la empresa, que suspendió sus actividades hace tres semanas producto de la crisis internacional. Hace dos meses la empresa solicitó al gobierno mayor flexibilidad en el cumplimiento del Programa de Adecuación y Manejo Ambienta (PAMA) alegando que no contaban con los fondos necesarios y que ningún banco los quería financiar. Como resultado de eso, la empresa recibió un crédito de 175 millones de dolares por parte de otras empresas mineras, con la condición de que su casa matriz, el Grupo Renco, capitalice con la empresa con 156 millones de dolares.
La protesta se inició a mediados de la media noche. Los obreros bloquearon las carreteras que conectan a la ciudada de La Oroya con Lima, Huancayo y Tarma, impidiendo por completo el tránsito en la carretera central. Al interior de la ciudad es respaldo a la medido fue total, mercados, negocios y escuelas cerraron sus puertas. A la zona habrían llegado desde Lima un fuerte contingente policial para iniciar el desalojo de la carretea y permitir el paso de los transportistas.
Para el secretario general de la federación minera, Luis Castillo, los responsables de esta situación son tanto el gobierno como la empresa minera. A la última por la mala administración y al Estado por no fiscalizar adecuadamente. A pesar de eso el Ministro de Energía y Minas descartó cualquier tipo de intervención del Estado en está problemática por considerarla un tema estrictamente empresarial.
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