
Foto: AIDESEP
Sin ningún tipo de advertencia un buque de la Marina de Guerra del Perú rompió violentamente una barrera que los indígenas Kichuas y Arabelas habían levantado en el río Napo. El buque, perteneciente a la Quinta Zona Naval , rompió las sogas y hundió algunas de las canoas que conformaban la barrera. El ataque habría tenido la finalidad de abrir el paso a tres embarcaciones petroleras que se dirigían al lote 67, declarado fundamental por el presidente García.
El bloqueo indígena, había sido levantado como radicalización de la protesta que lleva ya 27 días, sin que haya una respuesta del gobierno. La protesta se realiza en demanda de la derogación de los decretos legislativos que violan los derechos indígenas. Wagner Musoline Acho, presidente del Comité de Lucha de los Pueblos Indígenas calificó el hecho como “una clara provocación” y dijo no tener ninguna duda de que la orden viene desde Lima. Sacerdotes de la Misión de Santa Clotilde que estuvieron presentes en el desbloqueo confirmaron no sólo que el ataque fue sorpresivo sino que, además, no estuvieron presentes ni el fiscal, ni la policía, ni las autoridades.
El presidente de la Federación Indígena del Río Curaray (Loreto), Beltrán Sandi dijo que “Si el día de mañana (martes) no hay respuesta del Estado, los indígenas tomaremos medidas de fuerza [...] Si no nos atienden volveremos a bloquear el Napo, pero esta vez en cuatro partes”. El bloqueo del tránsito naval se realizaría a la altura de Negro Urco, San Rafael y Pantoja, además de bloquear la boca del río Curaray, afluente del Napo.
Al respecto, la Marina, a través del almirante Reynaldo Pizarro, comandante general de Operaciones de la Amazonía, confirmó la acción pero aseguró que fue una medida “pacífica” y sin ningún contratiempo. Sobre las acusaciones de que no habría habido autoridades policiales y civiles, el almirante mencionó que la Marina de Guerra del Perú es la autoridad marítima correspondiente. Así mismo anunció que procederán a desbloquear cualquier intento de cerrar el paso en el río ya que consideró que la acción de los pobladores es ilegal. Debido a esto mantendrá el buque en el puerto de Corpal Urco en el distrito de Napo, Loreto.












