
Se les conoce como “falsos positivos” y se trata del asesinato de civiles por parte de las fuerzas armadas que después son presentados como guerrilleros muertos en combate. Es una forma de mostrar éxitos dentro del programa Seguridad Democrática del gobierno de Alvaro Uribe. Así lo denunció el relator de la Organización de las Naciones Unidas, Philip Alston.
Para el relator "La expresión falsos positivos brinda una suerte de aura técnica para describir una práctica que se caracterizaría mejor como el asesinato a sangre fría y premeditado de civiles inocentes, con fines de beneficio", También consideró insostenible la explicación oficial dada por el gobierno que sostiene que la matanzas ha sido casos particulares de unos pocos oficiales. Alston afirmó que la diversidad de unidades involucradas demuestra que se trató de una práctica sistemática.












