Inés Arias y Gabriela Flores, Área de Transparencia e Institucionalidad de FSP
08/02/2010
Una nueva propuesta del Poder Ejecutivo para la lucha contra la corrupción ha sido concretada este año, con la creación de una Comisión de Alto Nivel Anticorrupción que supuestamente diseñará las políticas públicas para combatir este grave problema del país. Sin embargo, como indica el Grupo de Trabajo contra la Corrupción esta iniciativa no responde a un “planteamiento serio, sostenible en el tiempo y con una visión estratégica de largo plazo” fundamental para una “efectiva lucha contra la corrupción”.
Veamos por qué sostenemos que la creación de esta Comisión es una propuesta más, lanzada por un gobierno de salida, y generará muchas dudas sobre su voluntad y efectividad en materia anticorrupción:
1.- La Conformación: Criterios no claros, incorporación de personas y no instituciones; y miembros cuestionados por posibles actos de corrupción, son algunas de las dudas que surgen frente a la conformación de la Comisión.
Según el D.S 016-2010 de la PCM, los miembros de esta nueva instancia serán: Presidente del Poder Judicial, Presidente del TC, Presidente del Consejo Nacional de la Magistratura, Fiscal de la Nación, Defensor del Pueblo, Alcalde de Lima, Presidente del Consejo de Ministros, Ministro de Justicia, Coordinador de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales, Presidente de la CONFIEP, Director Ejecutivo de PROÉTICA y Secretario Técnico del Acuerdo Nacional. Su coordinador será el ex Contralor, Genaro Matute Mejía.
Como puede verse no se habla de instituciones sino de una convocatoria personal a los titulares de dichos organismos, muchos de los cuales están culminando sus mandatos y serán reemplazados por otras personas que pueden modificar sus posiciones y participación en el tema.
Por otro lado, hay ausencias importantes de instituciones que tienen que ver con la lucha anticorrupción como son la Contraloría General de la República (ente rector del Sistema Nacional de Control), el Congreso de la República (que tiene la potestad legislativa para convertir en normas las políticas planteadas). También, están ausentes los gobiernos provinciales y locales, que tienen instancias como AMPE y REMURPE.
El Ministerio Público no se ha incorporado a esta Comisión, según indican diversos medios de comunicación, porque consideran inapropiado compartir el espacio con personas que pudieran ser investigadas por actos de corrupción en el futuro.
En esa situación estarían el Coordinador General, Genaro Matute, quien esta siendo investigado por la Comisión de Fiscalización del Congreso debido a presuntas irregularidades cuando era titular de la Contraloría; también, el Alcalde de Lima, quien está siendo cuestionado por diversos actos como el del pago irregular de 36 millones de soles a la empresa COMUNICORE, la misma que ha desaparecido y cuyos dueños eran aparentemente testaferros. Eso por solo mencionar algunos casos.
2.- Un intento más: El gobierno actual, que ha estado inmerso en graves escándalos de corrupción, se ha acostumbrado a responder a los cuestionamientos con “gestos” que no responden a un compromiso real para combatir la corrupción en todos sus niveles. Aquí los lamentables antecedentes:
- La creación de la Oficina Nacional Anticorrupción (ONA), en octubre de 2007, en el marco de la preparación de las Cumbres internacionales. Finalmente, en agosto de 2008, la ONA desapareció sin haber planteado públicamente ninguna política nacional.
- El Plan Nacional de Lucha Contra la Corrupción, en diciembre de 2008, presentado por Yehude Simon como flamante Presidente del Consejo de Ministro, cargo que asumió luego de la dimisión del gabinete Del Castillo como consecuencia del escándalo de los petroaudios. A más de un año, ni siquiera ha sido aprobado.
Como hemos indicado, la conformación de esta Comisión Anticorrupción genera dudas y escepticismo; queda como ciudadanos estar vigilantes y atentos a las acciones y propuestas que surjan de esta instancia adscrita a la Presidencia del Consejo de Ministros.
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* Los artículos reflejan la opinión de sus autores y no necesariamente coinciden con la de Alerta Perú ni Forum Solidaridad Perú.












