Rodolfo Bejarano/Latindadd
Tomado del boletín de la Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos (LATINDADD)
El 22 y 23 de febrero en la ciudad mexicana de Cancún tuvo lugar la reunión del Grupo de Río en su vigésimo primera versión, a la cual se le denominó la Cumbre de la Unidad y la que convocó a 32 jefas y jefes de estado de la región. La importancia de la reunión radicó en que se aprovechó el momento para retomar el camino iniciado en la ciudad de Salvador de Bahía en diciembre de 2008 donde se hizo la Cumbre de América y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC). Recordemos que esta primera reunión de la CALC dio lugar a la Declaración de Salvador, Bahía, que incluía por primera vez algunos temas importantes sobre el tema de la integración económica y financiera como parte de una nueva arquitectura financiera mundial y regional que permita afrontar la crisis financiera internacional.
No fue hasta esta última reunión convocada en México en que se abordaron nuevamente los temas discutidos en esa oportunidad, dando lugar a la Declaración de Cancún, la cual toma muchas de las cosas plasmadas en el documento aprobado en la ciudad brasileña. Sin embargo, el 6 de noviembre de 2009 en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la CALC realizada en Jamaica, se aprobó el Plan de Acción de Montego Bay, el cual hace un listado de iniciativas con miras a implementar los compromisos asumidos en Salvador. Si bien es cierto el plan no precisa plazos ni acciones concretas, el documento es tomado como un anexo a la declaración de Cancún, por lo que esto supone una intención de avanzar en el cumplimiento de los acuerdos logrados.
Entre los acuerdos más destacados en materia económica se encuentran la reforma de las instituciones financieras internacionales, mayores regulaciones financieras, y la construcción progresiva de una arquitectura financiera regional y subregional. Esto último, según el documento, debería considerar:
a) Un sistema multilateral y voluntario de pagos a partir de la dinamización y ampliación de las experiencias existentes en la región, incluyendo mecanismos de pagos en monedas nacionales.
b) Evaluación de experiencias existentes en materia de moneda común.
c) Fortalecimiento o desarrollo de mecanismos regionales para la estabilización de la balanza de pagos.
d) Integración de los mercados financieros a nivel regional y subregional con adecuados mecanismos de supervisión, regulación y transparencia.
e) Fortalecimiento y creación de instituciones o fondos financieros para apoyar proyectos de desarrollo e integración de la región.
f) Cooperación entre los bancos nacionales y regionales de fomento.
Es claro que en algunos de los puntos anteriores ya se han hecho avances por parte de los países del ALBA, como la entrada en vigencia del Sucre y el funcionamiento del Banco del Alba. El Banco del Sur es mencionado en la declaración como uno de los pilares del proceso de integración regional.
Otros asuntos importantes abordados en la declaración están alrededor del comercio, infraestructura para la integración, desarrollo sostenible y cambio climático. Pero entre las cosas más saltantes, anunciada en la clausura de la Cumbre de la Unidad por el presidente Felipe Calderón, estuvo el acuerdo de la creación de una instancia que agrupara a todos los países presentes en una Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, teniendo como antecedente el Grupo de Río y funcionando de forma paralela a la OEA pero sin la presencia de EE.UU. y Canadá. Aunque con algunas posiciones en contra, el nuevo bloque político -promovido desde un inicio por Rafael Correa y apoyado por presidentes como Chavez, Lula, Castro y Morales- asumirá el patrimonio de Grupo de Río y de la CALC, los que continuarán con su agenda programada hasta 2012, mientras se pone en marcha la nueva instancia. Se espera aprobar el documento constitutivo del nuevo bloque regional en la próxima cumbre que se celebrará en Venezuela en 2011, para consolidarlo definitivamente en la cumbre de 2012 en Chile. Venezuela tiene a su cargo la elaboración de los estatutos y reglamento interno.
Fuera de los altercados protagonizados por Hugo Chavez y Alvaro Uribe, la Cumbre constituye un hito, calificado por algunos como histórico, en el avance hacia un bloque que logre construir una visión conjunta en materia política, económica, social y hasta cultural que rompa con la dependencia de nuestro vecino del norte. Pero para ello primero debemos dejar de lado conflictos y diferencias entre nosotros mismos, de modo que se fortalezca nuestra propia unidad e identidad como región, empezando por la UNASUR.
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* Los artículos reflejan la opinión de sus autores y no necesariamente coinciden con la de Alerta Perú ni Forum Solidaridad Perú.









